Mallorca es conocida por sus playas de aguas cristalinas, pero también por los lugares que, especialmente en verano, se llenan de visitantes. Sin embargo, todavía existen rincones donde el paisaje sigue marcando el ritmo y el sonido predominante es el del mar rompiendo contra las rocas.
Si te alojas en Hotel Es Port, en el Puerto de Sóller, tienes la suerte de encontrarte en uno de los mejores puntos de partida para descubrir algunas de las calas más tranquilas de la Serra de Tramuntana. Son playas que requieren un pequeño esfuerzo para llegar, ya sea caminando, en barco o recorriendo carreteras de montaña, pero precisamente por eso conservan un ambiente mucho más auténtico.
A continuación, compartimos cinco de nuestras favoritas.
5 playas cerca del Puerto de Sóller
Platja d’en Repic: tranquilidad junto al Puerto de Sóller
Aunque forma parte del Puerto de Sóller, la Platja d’en Repic suele ser una opción mucho más tranquila que la playa principal. Situada en el extremo occidental de la bahía, ofrece un ambiente relajado incluso durante los meses de mayor afluencia.
Su paseo marítimo invita a caminar sin prisas, detenerse a tomar un café frente al mar o simplemente disfrutar de las vistas de los barcos entrando y saliendo del puerto.
Gracias a su proximidad con Hotel Es Port, es perfecta para quienes prefieren olvidarse del coche y aprovechar de darse un bañito a pocos minutos del hotel.
Es un lugar ideal para comenzar el día temprano o disfrutar del atardecer, cuando la luz tiñe de tonos dorados toda la bahía.
Cala Deià: una cala con carácter
A pocos kilómetros del Puerto de Sóller se encuentra Cala Deià, una de las calas más emblemáticas de la costa noroeste de Mallorca.
Pequeña, rodeada de acantilados y con aguas transparentes, mantiene ese encanto tan característico de la Tramuntana. Su combinación de roca y cantos rodados hace recomendable llevar calzado adecuado, especialmente si planeas pasar varias horas.
Más allá del baño, Cala Deià destaca por el paisaje que la rodea. Los pinares, las montañas y el intenso color azul del Mediterráneo crean un escenario que ha inspirado a artistas y viajeros durante generaciones.
Cala Tuent: naturaleza en estado puro
Si buscas desconectar completamente, Cala Tuent es nuestra recomendación (el trayecto hasta allí valdrá la pena, prometido).
Alejada de grandes núcleos turísticos y rodeada por algunos de los paisajes más espectaculares de la Serra de Tramuntana, ofrece una experiencia muy diferente a la de las playas más conocidas de la isla.
Aquí no encontrarás largas filas de hamacas ni un ambiente masificado. Lo que encontrarás es una amplia playa de cantos rodados, aguas cristalinas y una sensación de privacidad difícil de encontrar en otros lugares de Mallorca.
El recorrido por carretera ya forma parte de la experiencia, con curvas que atraviesan montañas, bosques y miradores inolvidables.
Cala Llucalcari: un rincón escondido
Entre Deià y Sóller se esconde una de esas pequeñas calas que muchos visitantes pasan por alto: Cala Llucalcari.
El acceso requiere caminar unos minutos por un sendero, lo que hace que el número de visitantes sea mucho menor. Quienes llegan hasta aquí encuentran una pequeña cala rocosa donde el paisaje conserva toda su esencia natural.
Es un lugar perfecto para quienes disfrutan del snorkel gracias a la transparencia del agua y a sus fondos rocosos.
No es una playa para pasar un día completo con todas las comodidades, sino para disfrutar de una pausa tranquila rodeado de naturaleza.
Cala Banyalbufar: el encanto de la costa oeste
Más al sur de la Serra de Tramuntana encontramos Cala Banyalbufar, una pequeña cala situada bajo uno de los pueblos más bonitos de Mallorca.
El descenso hasta la playa permite contemplar las famosas terrazas de cultivo que han dado forma al paisaje durante siglos. Una vez abajo, el ambiente cambia por completo: aguas limpias, roca, grava y una tranquilidad que invita a quedarse más tiempo del previsto.
Después del baño, merece la pena subir de nuevo al pueblo y recorrer sus calles con calma, disfrutando de uno de los rincones más auténticos de la isla.
Descubre la Mallorca más tranquila desde Hotel Es Port
Una de las grandes ventajas de alojarse en Hotel Es Port es poder combinar la comodidad del Puerto de Sóller con la cercanía a algunos de los paisajes más espectaculares de la Serra de Tramuntana.
Después de una jornada explorando calas escondidas, nada mejor que regresar al hotel para relajarse en los jardines, disfrutar de la piscina, darte un masaje o terminar el día con una cena mediterránea en Sa Figuera Restaurant.
Porque, a veces, las mejores playas no son necesariamente las más famosas, sino aquellas donde el tiempo parece detenerse y Mallorca muestra su lado más auténtico.



